Lamine Yamal marcó un excelente gol de media chilena. La obra de arte que dejó el extremo de 18 años se llevará todos los elogios y saldrá en todos los highlights. Pero con ser precioso el gol, llamativo y difícil, no fue su acción más valiosa. Era el 3-0 de un Oviedo que se diluía con las primeras gotas de lluvia, hay que ver, y recordó al grueso de la hinchada culé -ya los directivos y a los vips- que se van mojar un año y medio, mientras no se traslade el palco y se instale la cubierta.
Olmo desatasca las cañerías y Lamine Yamal deja una obra de arte