El Tenerife de Álvaro Cervera ya ha demostrado que no falla cuando se pone con ventaja en el marcador. Esta temporada, en Primera RFEF, ha marcado 16 veces antes que el rival y el peor desenlace fue un empate, el de Lugo. Si cumple esa parte del plan con un tanto en el tercer minuto de juego, como pasó en el encuentro con el Real Madrid Castilla, ya tiene mucho terreno conquistado. Casi todo. Y si repite con otra diana en el 18' y amplía la renta con una tercera en el 22', acaba convirtiendo el trámite en diversión. Una diversión que tuvo un tramo largo de incertidumbre. Porque el filial reaccionó y llegó a ponerse con 3-2 en el arranque del segundo tiempo. Pero los más de 17.000 espectadores que asistieron al Heliodoro terminaron disfrutando de un clima de preascenso en enero, con el colofón del cuarto tanto de los locales, anotado por el debutante Gastón Valles de penalti. Y no es para menos. El líder ya le saca 12 puntos al segundo clasificado.
Fiesta en el Heliodoro de camino al ascenso