El arzobispo de Burgos, Mario Iceta, levantó la pasada semana la excomunión a las dos exmonjas de Belorado que, pese a sumarse inicialmente al cisma y anunciar su salida voluntaria de la Iglesia católica en mayo de 2024, abandonaron el convento burgalés pocos meses después e iniciaron un proceso de conversión y retractación pública. Iceta ha remitido una carta a la Federación de Nuestra Señora de Aránzazu y a la parroquia de Belorado en la que comunicaba la decisión de levantar la excomunión a las exreligiosas conocidas como sor Paz y sor Adriana.
Una de las monjas excomulgadas de Belorado quiere reabrir con su familia el restaurante de Arriondas