Los horarios del Mundial de fútbol no son muy buenos para España (aunque algunos coinciden a las 21.00, nuestra hora totémica), pero el calor sí es homologable. Me paso la madrugada haciendo pausas de hidratación. Y cuando vuelvo al sofá, como cuando los equipos vuelven al césped, las cosas ya no son iguales. Hay un instante en el que la pausa de hidratación te cambia, te rompe la estrategia y la rutina, aunque ya sea también una rutina.
Una boda que vale por cuatro, un aniversario y un calor mortal