Una vez más cautivó a los liceístas Asmik Grigorian , quien ya triunfara en el Gran Teatre en Demon’, Rusalka’ y en un concierto inolvidable. El retrato que la soprano lituana mostró de la Manon Lescaut pucciniana es insuperable, mimetizada en la propuesta de Àlex Ollé en este montaje rompedor de la Ópera de Frankfurt que Grigorian estrenó y que ha aterrizado con disparidad de opiniones en el Liceu. Con ella volvía la obra al repertorio barcelonés, ausente desde 2018, y lo hacía dibujando a una protagonista empoderada pero vulnerable , cargada de dudas, impresionando con su canto de experta y su fraseo expresivo y cargado de sentido dramático, igual de cómoda en los momentos más ligeros como en los dramáticos, con graves tan bien puestos como sus agudos. Un regalo. Seguir leyendo... .
Una Asmik Grigorian espectacular salva la 'Manon Lescaut' liceísta