En el fondo del Pacífico, cerca de las Islas Cook, hay campos enteros de rocas metálicas del tamaño de una papa que tardaron millones de años en formarse. Algunas de ellas empezaron a crecer alrededor de algo que ningún geólogo hubiera anticipado: el diente de un tiburón que pudo haber medido más de 15 metros de largo
Un robot submarino bajó 5.600 metros frente a las Islas Cook y encontró dientes de megalodón: cada uno se convirtió, sin que nadie lo planeara, en el núcleo de una roca metálica