Un estudio liderado por la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona ha descubierto la nanomáquina que controla la exocitosis constitutiva, es decir, la entrega ininterrumpida de paquetes moleculares esféricos a la superficie de las células que las mantiene en funcionamiento.
Un estudio identifica el nanomensajero que mantiene las células en funcionamiento