Zubieta vuelve a tener una presencia relevante en la sala de máquinas de la Real Sociedad. Ya lo hizo la temporada pasada de manera clara en el mejor tramo con Matarazzo, pero esa pareja que hizo crecer al equipo dejó de coincidir sobre el verde, casi hasta este domingo. Turrientes y Gorrotxategi formaron el doble pivote realista titular por primera vez en lo que va de temporada contra el Levante, y por primera vez desde el 4 de mayo, ante el Sevilla. Esta temporada apenas habían coincidido en el campo dos ratos: la segunda parte en Bélgica (gol de Turri) y 27 minutos del segundo tiempo ante el Celta. Esta vez fueron 71 minutos juntos, hasta que Yangel entró por el '8'. Los tres partidos tienen como factor común que el equipo tuvo bastante control del encuentro, o al menos más que en otros días. Ante los granotas, los dos estuvieron realmente bien. El beasaindarra marcó, además, el gol de la victoria llegando desde segunda línea a un balón suelto en el área. Y el eibartarra dio un clínic de fútbol con y sin balón. Está volviendo a su gran nivel y la Real lo nota. Sin renunciar al ataque, como se vio en una primera mitad magnífica del equipo, la Real detuvo casi cualquier intento levantinista de ataque. Y ambos influyeron notablemente.