En el último CIS de José Félix Tezanos el PSOE aventaja al PP en 11,8 puntos, una distancia que, tras el desahucio de Maricarmen, con la crisis de Ceuta todavía coleando y regurgitando las cloacas de Leire Díez, invita a pensar que Pedro Sánchez atraviesa un momento de plenitud política en el que hasta los contratiempos parecen trabajar a su favor. Tan bien le van las cosas que, a este paso, hasta podría estar pensando en adelantar aún más las elecciones y convocarlas antes de que Tezanos vuelva a cambiar de opinión. El problema, conviene recordarlo, es que el adivino del CIS no ha dado hasta ahora una en el clavo.
Tezanos vende esperanza