Lunes, 30 de marzo de 2026 - En Columnas En un discurso muy esperado por el mundo, Kennedy advirtió muy seriamente a la Unión Soviética sobre los riesgos de invadir Berlín. Atacar Berlín era atacar a todos y debían asumir las consecuencias. No había más dilema que el holocausto atómico o la rendición de Occidente. Ordenaba el aumento inmediato de las tropas de tierra, mar y aire. Krustchev llamaba malvados a los dirigentes...
Terminaba julio de 1961