Existe la creencia de que tener una hernia discal supone un diagnóstico grave que implica reposo absoluto y evitar el ejercicio. Sin embargo, en muchos casos, no producen síntomas. Con el tratamiento adecuado la mayoría mejoran sin necesidad de cirugía.
Tengo una hernia discal, ¿puedo moverme? El diagnóstico que provoca más miedo del necesario