'La Linterna' con Ángel Expósito ha analizado la trascendencia de la histórica visita que realizarán los monarcas a la ciudad autónoma. Para profundizar en las implicaciones históricas y sociales de este acontecimiento, el espacio radiofónico ha contado con la participación del historiador, director de la Biblioteca Pública del Estado en Ceuta y del Instituto de Estudios Ceutíes, José Antonio Alarcón. Durante la emisión, se ha puesto en valor el contexto institucional en el que se produce el viaje, dado que los reyes Felipe VI y Letizia visitarán Ceuta y Melilla en los próximos días. José Antonio Alarcón ha remarcado el carácter inédito del alojamiento real durante la estancia oficial en la autonomía. "Los primeros que van a dormir en el suelo ceutí van a ser Felipe VI y Letizia", ha aseverado el experto, quien ha recordado que los antecedentes de jefes de Estado en la zona presentan dinámicas muy diferentes. Según ha detallado Alarcón, Alfonso XIII no llegó a pernoctar en tierra firme durante sus estancias en la ciudad en octubre de 1927, sino que lo hizo a bordo de buques de la escuadra como el 'Giralda' o el 'Jaime I'. El historiador ha repasado el historial de ausencias institucionales que ha vivido la ciudad a lo largo del último siglo. Ha recordado que Niceto Alcalá-Zamora ha sido el último jefe de Estado en visitar Ceuta en octubre de 1933, habiendo transcurrido 64 largos años hasta que un mandatario volviera a pisar la zona. En este sentido, ha explicado que Francisco Franco estuvo en agosto de 1936, pero todavía no ostentaba la jefatura del Estado, y que durante la mayor parte del reinado de Juan Carlos I tampoco se han producido desplazamientos oficiales hasta el año 2007. Alarcón ha subrayado el valor simbólico que encierra la presencia de la Corona en el territorio norteafricano. "La imagen no es tanto la imagen física de los reyes, sino lo que significa el peso del estado en la ciudad", ha manifestado durante su intervención. Asimismo, ha evocado los temores vividos durante la transición política iniciada a partir del año 1965, cuando la ciudadanía ceutí ha experimentado la incertidumbre sobre cómo la nueva España iba a incorporar Ceuta y Melilla ante las presiones exteriores. En relación con la situación geopolítica actual y la coyuntura con el país vecino, el historiador ha sostenido que Marruecos se ha equivocado o se ha pasado de frenada en su estrategia desde la crisis de 2021. A este respecto, ha expuesto que los datos reflejan cómo el apoyo de los españoles se ha incrementado de manera bestial hacia la ciudad. De igual forma, ha remarcado la posición nítida que ha adoptado la Unión Europea, constatando que el respaldo exterior resulta actualmente mucho más sólido. Pese a esta solidez internacional, Alarcón ha advertido de que la nación vecina mantendrá su postura territorial en el tiempo. "Nadie va a renunciar a esa reivindicación", ha afirmado el docente al equiparar las aspiraciones marroquíes sobre Ceuta con el reclamo histórico de España respecto a Gibraltar. Por ello, ha reclamado la necesidad de que España accione una política más firme frente a los intentos del país vecino de seguir explorando vías para impulsar su pretensión soberanista. Por su parte, Ángel Expósito ha abordado la delicada situación de seguridad y la realidad social de la zona, señalando que la voluntad del Monarca por estar cerca de los ceutíes choca a veces con los estrictos protocolos del dispositivo de seguridad. En el ámbito social, se percibe un ambiente donde los ceutíes esperan llenar la ciudad de banderas de España para recibir a los Reyes con afecto, conscientes de que los problemas estructurales y el drama humano persistirán tras la marcha de la comitiva real. En el ámbito de la convivencia interna, el responsable del Instituto de Estudios Ceutíes ha analizado el modelo de las cuatro culturas compuestas por comunidades cristianas, musulmanas, hebreas e hindúes. Alarcón ha calificado este ecosistema como una auténtica lección de convivencia frente a las tensiones internacionales, fruto de un acuerdo sólido alcanzado entre las fuerzas políticas y sociales desde finales de los años ochenta y principios de los noventa. Asimismo, Alarcón ha hecho referencia a la situación política local, expresando que la irrupción de VOX ha sido negativa para la convivencia ciudadana. En este sentido, ha destacado la gestión del presidente Juan Vivas durante sus 26 años de mandato, valorando que ha sabido consolidar la tranquilidad multicultural en la zona. Finalmente, el profesor ha señalado los retos demográficos de la ciudad autónoma, al contar con la población más joven de Europa, un factor que exige un firme respaldo del Estado en infraestructuras y colegios para absorber dicho crecimiento demográfico.
Son los primeros reyes de España que van a dormir en el suelo ceutí