En el deporte se suele hablar de tiempos, marcas y resultados, pero rara vez se hace hincapié en la salud mental. Sin embargo, es ahí donde muchas veces se deciden aspectos tan importantes como la confianza, la capacidad de responder bajo presión o incluso la posibilidad de seguir adelante. Por ello, cada vez más profesionales del alto rendimiento insisten en que cuidar la mente no es un complemento, sino un trabajo necesario.