La llegada de los minits a Cáceres ha abierto un nuevo capítulo en la movilidad urbana. Ocho microvehículos eléctricos ya circulan por la ciudad, con la previsión de alcanzar las 80 unidades, y lo hacen en un contexto marcado por la falta de aparcamiento, los trayectos cortos y la búsqueda de alternativas al coche privado. Pero junto a la novedad ha llegado también el aviso: romper uno de estos vehículos puede costarle al usuario hasta 12.000 euros.
¿Sancionar con 12.000 euros o educar? El reto de los minits en Cáceres