La rehabilitación tras un accidente cerebrovascular siempre se ha centrado en terapias físicas y fármacos de acción rápida. Sin embargo, una innovadora investigación propone un cambio de paradigma radical: tratar el ictus no solo como un fallo vascular, sino como un trastorno del tiempo biológico.
Reforzar las rutinas de sueño y alimentación podría ayudar en la recuperación tras un ictus