El objetivo del agresor es obtener imágenes o vídeos de contenido sexual, obligar a la víctima a que realice actos sexuales en el entorno digital o preparar encuentros fuera de la red. El delito se llama online grooming y se produce cuando una persona adulta contacta con una niña, niño o adolescentes a través de Internet, redes sociales, videojuegos u otras plataformas digitales con el objetivo de involucrarles en actividades de carácter sexual. Se trata de una forma de abuso sexual infantil a través de las tecnologías que, al igual que sucede en el abuso sexual físico, se basa principalmente en el engaño, la manipulación y el establecimiento de una falsa relación de confianza. Save The Children ha realizado el informe "Tras la pantalla: violencia sexual contra la infancia en el entorno digital" y muestra una radiografía de este delito en la Comunitat Valenciana, donde se han denunciado 344 casos por delitos sexuales en la Comunidad Valenciana desde 2022.
Radiografía del abuso sexual a niñas por internet: víctimas de 13 años, agresores conocidos y juicios de más de 3 años