El pasado lunes 12 de enero, a las 18:11 de la tarde, los futbolistas de la primera plantilla del Real Madrid se enteraron, como el resto del madridismo y la mayoría de los periodistas que aún viajaban de regreso de Yedda a Madrid, del despido de Xabi Alonso. El tolosarra, que había firmado un contrato por tres temporadas, había llegado al club a finales de mayo del año pasado procedente del Bayer Leverkusen, al que el los blancos pagaron una cláusula para liberar al técnico que rondaba los ocho millones de euros.
Radiografía de un Real Madrid que cumple 20 años sin elecciones