Nuestra nariz no tiene esa forma por capricho: permite que nuestra voz sea más clara y más profunda que la de cualquier otro primate.
Por qué los simios no podrán nunca hablar como los humanos: una cuestión de narices
Nuestra nariz no tiene esa forma por capricho: permite que nuestra voz sea más clara y más profunda que la de cualquier otro primate.