El prestigioso economista Pablo Gil ha compartido una estrategia de inversión accesible para cualquier ciudadano, pensada para combatir la inflación y construir un patrimonio a largo plazo. Durante su intervención en el podcast 'The Wild Project', Gil ha desgranado un método que él mismo recomendó a su hijo, basado en la diversificación y la constancia, y diseñado para quienes no quieren estar "todo el día pendiente del mercado". El objetivo principal es claro: "tu ahorro le puedes sacar mucho más retorno que dejarlo en una cuenta corriente que se vaya depreciando al ritmo de inflación". La propuesta de Gil se fundamenta en dividir la inversión en varios bloques para minimizar riesgos y maximizar el rendimiento. El primer pilar es la renta variable, que a su vez se ramifica en tres áreas geográficas: Europa, Estados Unidos y mercados emergentes. Para ello, recomienda utilizar ETFs (fondos cotizados), que son "la carcasa, el vehículo" que replica el comportamiento de los grandes índices. En concreto, sugiere un ETF del "Stock 600" para Europa, otro que siga al "SP 500" estadounidense y un tercero para emergentes como el "EEM de iShares". El segundo bloque se centra en los activos reales como protección frente a la depreciación del dinero. "Lo que queda claro es que la inflación es una constante en nuestra vida que deprecia la capacidad de compra del billete", señala el economista. Por ello, es fundamental "huir del dinero físico y irte al dinero real". Su consejo es invertir en oro, a través de un ETF con "réplica física" que garantiza que el fondo posee el metal en una bóveda, y en Bitcoin, comprado directamente en un 'exchange'. Finalmente, la cartera se completa con una pata inmobiliaria. Gil explica que él mismo invierte financiando a promotores y que es una opción accesible para pequeños ahorradores, con posibilidades de entrar en proyectos desde tan solo 250 euros. Esta parte de la inversión tiene un vencimiento más corto, de entre un año y año y medio, lo que le aporta cierta liquidez al conjunto. Más allá de los activos seleccionados, la clave del éxito reside en la metodología. Gil desaconseja intentar adivinar el mejor momento para comprar y aboga por la inversión recurrente. Su recomendación es calcular qué cantidad se puede destinar periódicamente y programar órdenes automáticas. "Calcúlate cuándo tienes para meter en todos a la vez", explica, poniendo como ejemplo hacerlo cada cuatro meses. "Se acumula el dinero durante 4 meses, y a los 4 meses que ya tienes para hacer las inversiones que hemos dicho, hay una orden automática que dice, tanto aquí, tanto aquí, tanto aquí". Esta estrategia permite aprovechar el poder del interés compuesto, que se produce cuando no solo se obtiene rentabilidad del capital inicial, sino también de los beneficios generados. "Cuando empiezas a agregar, al cabo del tiempo, de repente dices, guau, es un auténtico crecimiento exponencial", afirma Gil. Este efecto es la razón por la que empezar a invertir joven marca una diferencia abismal en el resultado final, una oportunidad que, según él, "te lo tenían que enseñar en el colegio". Aunque la mentalidad es de largo plazo, pensando en la jubilación, el sistema ofrece una gran flexibilidad. A excepción de la parte inmobiliaria, que vence según los plazos del proyecto, el resto de las inversiones en ETFs, oro y Bitcoin son líquidas. "Todas las demás las puedes rescatar cuando quieras porque hay mercado abierto", aclara el experto. Sin embargo, la idea es "no rescatarlo, salvo que tengas una necesidad imperiosa, sino que vayas construyendo eso de forma recurrente". Este colchón financiero, construido con paciencia y disciplina, no ata a nadie a usarlo exclusivamente para la jubilación. Gil concluye que este ahorro puede ser el trampolín para otros objetivos vitales: "Si has empezado muy joven y tienes un proyecto de vida, llega un momento en que quieres montar una empresa", y gracias a este método, "has hecho un colchón enorme para acometer ahora un proyecto que de otra manera no podrías hacer".
Pablo Gil, economista: "Puedes obtener mucha más rentabilidad de tus ahorros que dejándolos en una cuenta que pierde valor por la inflación"