Durante años, la pregunta parecía obligar a elegir entre genética y educación. Un estudio internacional con 1,14 millones de personas cambia el enfoque: el ADN interviene en la personalidad, pero lo hace a través de miles de pequeñas influencias y lejos de poder dictar cómo será una persona.
Nuestra personalidad no está escrita en un solo gen: la ciencia descubre cómo influye el ADN