El peligro real de este anfibio no reside en su comportamiento agresivo, sino en su extraordinaria capacidad reproductora y en la toxicidad de su piel.Más información: Ni el lince ni el oso: España es la última esperanza del mamífero más amenazado de Europa y sólo quedan 140 ejemplares
Ni pez león ni mejillón cebra: la especie invasora que pone en peligro el ecosistema de España al poner 35.000 huevos