Con tan solo 17 años y mientras cursa bachillerato, María Luiza Braga de Paula acumula un palmarés que impresiona. Nacida en Brasil y afincada en Ciudad Real desde hace un año tras pasar por Barcelona, esta joven promesa del grappling nacional se ha coronado por partida doble como campeona de España en la categoría absoluta de menos de 64 kilos, tanto en la modalidad de grappling normal como en gi (con kimono). Lanza Digital conversa con ella sobre sacrificio, superación, los silenciosos obstáculos económicos del deporte minoritario y la férrea disciplina mental necesaria para dominar la lona. Pregunta : María Luiza, para quienes todavía no te sitúan en el mapa provincial, cuéntanos tus orígenes. ¿Eres brasileña, verdad? ¿Cómo y cuándo llega un talento así a Ciudad Real? Respuesta : Nací en Brasil, sí, y vine a España con 15 años. Primero estuve viviendo en Barcelona y, hace aproximadamente un año, nos trasladamos aquí a Ciudad Real porque a mi padre le salió una magnífica oportunidad laboral y le invitaron a trabajar en estas tierras. Así que ahora mismo compagino mi día a día entre las clases de bachillerato y los entrenamientos intensivos en el gimnasio local. P : Empezaste muy pronto en las artes marciales, con solo seis años. ¿De dónde nace esa vocación tan temprana? ¿Fue decisión propia o te empujaron un poco en casa? R : La verdad es que fueron mis padres quienes me metieron en esto cuando era muy pequeña, sobre todo mi madre. Al principio era una actividad más que me propusieron, pero enseguida me enganchó de verdad. Continué practicándolo en Barcelona con muchísima constancia y, al mudarme aquí, busqué enseguida una academia donde seguir evolucionando y sintiéndome como en casa. Domina las modalidades con y sin kimono y ya atesora un amplio número de metales / J.M.C.Z P : Para los lectores que desconozcan esta disciplina, ¿en qué consiste exactamente el grappling y qué diferencias hay entre las modalidades en las que compites? R : El grappling se divide principalmente en dos vertientes. Por un lado, tenemos el grappling normal o no-gi, que se practica sin kimono, sin agarres de ropa, basándose en proyecciones, transiciones dinámicas y sumisiones mediante llaves o estrangulamientos. Por otro lado, está el grappling gi (gi significa kimono en inglés), donde se utiliza esa indumentaria tradicional más ancha y resistente, lo que permite otro tipo de agarres estratégicos muy técnicos y un ritmo de combate diferente. Mucha gente cree que es solo fuerza bruta, pero en realidad es un ajedrez humano constante. P : Te has proclamado flamante doble campeona de España en categoría absoluta para menos de 64 kilos, ganando tanto sin kimono como con kimono. Sin embargo, el camino hacia el oro no estuvo exento de sobresaltos, ¿verdad? Hubo una lesión importante justo antes del campeonato. R : ¡Fue un auténtico milagro que saliera bien! Sufrí una lesión seria en el codo un domingo, justo en una competición previa en la que no quise palmear a tiempo por orgullo competitivo y me llevaron la articulación al límite. Y lo peor fue que, al día siguiente del susto, me enteré de que estaba oficialmente clasificada para el Campeonato de España. Pasé unos días muy preocupada porque apenas podía mover bien el brazo y el codo me molestaba horriblemente. No pude entrenar con normalidad en las semanas previas, pero una vez allí, con la adrenalina y la concentración, las cosas salieron rodadas y pude traerme los dos oros. P : Sobre el tapiz nacional te enfrentaste a rivales de gran nivel procedentes de Canarias, Madrid y Andalucía. ¿Cómo valoras la competencia en España? R : En el campeonato éramos cuatro finalistas muy fuertes: dos compañeras de Canarias, una representante de Madrid y yo misma defendiendo los colores. Fue durísimo, tanto en la modalidad sin kimono como con kimono, donde me crucé con competidoras excepcionales. Aunque mi rival más dura a nivel general compite en categoría sénior y me saca algo de edad, la exigencia en estos torneos nacionales obliga a mantener siempre la concentración al ciento por ciento. P : Tienes más de 30 medallas en tu haber, incluyendo aquella primera medalla en Brasil y tu primer gran podio en España en la Copa Salou frente a una actual campeona mundial. ¿Cuáles son las mayores barreras para dar el salto internacional? R: Competir fuera de España, por ejemplo en torneos europeos como el que disputé en Portugal, es extremadamente complejo debido al factor económico. No es solo cuestión de talento o preparación física; los costes de los vuelos, los hoteles, los desplazamientos y la manutención corren prácticamente por cuenta propia. Todo eso frena muchísimo la proyección internacional de deportistas en disciplinas minoritarias. Se ha coronado por partida doble como campeona de España en la categoría absoluta de menos de 64 kilos / J.M.C.Z. P : ¿Cómo es una jornada típica en la vida de María Luiza? ¿A cuánto ascienden las horas de sacrificio diario entre los libros de bachillerato y el tatami? R : Antes entrenaba de manera intensiva hasta cinco horas al día, pero ahora he reajustado un poco la rutina para compaginarlo mejor con los estudios. Actualmente dedico unas tres horas diarias repartidas entre una hora de jiu-jitsu, una hora de artes marciales mixtas (MMA) y otra hora de trabajo específico de pesas y acondicionamiento físico. Para mantener el ritmo sin enloquecer, intento buscar un equilibrio estricto: si te pesan mentalmente demasiado los estudios o te obsesionas con el entrenamiento, la cabeza acaba fallando. Hay que saber desconectar. P : Has mencionado que el grappling requiere una cabeza muy fría. En décimas de segundo hay que tomar decisiones críticas. ¿Cómo se gestiona esa presión? R : La presión a veces asoma, pero en general lo llevo bastante bien gracias al apoyo incondicional de mi familia y mi pareja. Suelo decir que esta disciplina se compone de un 10 % de cabeza, un 10 % de fuerza física y un 80 % de técnica pura. Sobre la lona, antes de competir, analizamos los movimientos del rival y ejecutamos la estrategia milimétricamente. P : ¿Ha habido algún momento de bajón profundo en el que hayas pensado en tirar la toalla definitivamente? R : ¡Por supuesto! El año pasado, en el Campeonato de Europa celebrado en Portugal, sufrí un golpe anímico durísimo. Perdí en cuartos de final de una forma muy tonta e ingenua contra una chica a la que conocía de Brasil y que había venido expresamente a competir aquí. Me dolió tanto la derrota que estuve dos semanas enteras sin querer pisar el tatami, sumida en una frustración terrible. Pero de los tropiezos también se aprende a madurar como deportista. P : Hablando de nuestro entorno provincial, ¿cómo ves el panorama del grappling en Ciudad Real? ¿Se nota el tirón de tener a una doble campeona de España entrenando en las instalaciones locales? R: La realidad es que el interés aquí todavía es bastante bajo en comparación con otras provincias. Tenemos un profesor excelente, pero la inmensa mayoría de la gente no enfoca la práctica hacia la competición de alto nivel. Además, al ser la única chica que compite activamente en la academia, es más difícil crear un grupo numeroso de sparring femenino; hay un par de compañeras más, pero apenas acuden a entrenar de forma regular ni compiten. El deporte base necesita un empujón institucional y mediático mucho mayor. P : Mirando ya hacia el horizonte más cercano, ¿cuáles son tus próximos objetivos competitivos y qué metas te marcas a largo plazo? R : Ahora toca disfrutar al máximo del verano para recargar pilas y, en septiembre, volveremos a la carga con la rutina. En octubre tengo marcado en rojo en el calendario un torneo internacional muy importante, el DFC de grappling sin kimono. En abril participé en esa misma competición y se me escapó el resultado, así que vuelvo con el cuchillo entre los dientes para mejorar mi papel y demostrar de lo que soy capaz. ¿Otras disciplinas de artes marciales? No, qué va; mi absoluta devoción y mi dedicación exclusiva son para el grappling. Antes de despedirse, María Luiza insiste en mandar un mensaje de ánimo a los jóvenes que dudan en acercarse a este deporte : “El grappling te regala confianza, resiliencia y una disciplina mental inquebrantable que te sirve para toda la vida. No solo aprendes técnicas de defensa o sumisión, sino que descubres facetas ocultas de ti mismo que ni imaginabas”. Con más de 30 medallas brillando en su haber y la humildad por bandera, esta joven hispano-brasileña continúa escribiendo con letras de oro la historia del deporte de Ciudad Real y agradece de corazón el apoyo incondicional de sus padres, su novio y aquellos entrenadores, como Manel en Barcelona, que marcaron su camino desde el primer día.
María Luiza Braga: “El grappling es un 10% cabeza, 10% fuerza y el resto técnica pura”