El oso siempre ha sido uno de esos riesgos –míticos, casi de fábula– para los ganaderos de la montaña, pero había dejado de ser un peligro real. Ahora ya no. Las cosas han cambiado en los últimos años. Desde 2018 ha habido 38 ataques de oso sobre ganadería de extensivo en Navarra, sobre todo ovejas, y el Gobierno foral ha decidido tomar medidas para ponerle coto al gran mamífero de nuestros Pirineos, cuya población crece a un 10-11% anual.
Los osos navarros cuestan una millonada: el Gobierno foral dará 1,3 millones en ayudas para 'convivir' mejor con él