El mundo empresarial vasco mira de reojo a la crisis de la industria europea, que es el gran cliente de las exportaciones, pero también a otros asuntos, como la inminente sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco en el juicio por la demanda interpuesta por ELA y LAB a Confebask para exigirle que negocie un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en Euskadi. La presidenta de Confebask, Tamara Yagüe, reflexiona en esta entrevista sobre estas cuestiones, además de otras, como la situación del mercado de trabajo, los problemas para afrontar el relevo generacional con nuevos perfiles, el estado de la negociación colectiva y la demanda de una fiscalidad que favorezca el crecimiento empresarial. En sus previsiones para este año, Confebask prevé un crecimiento del PIB en Euskadi del 2,1%, aunque los riesgos existentes, asociados principalmente a la inestabilidad internacional, pueden hacer que varíe en una horquilla entre el 1,7% y el 2,6%. De cumplirse este cálculo, sería un año similar al pasado, que se cerró con un 2,3%, según el Eustat, si bien los empresarios esperan un menor dinamismo inversor y del empleo, que no obstante seguirá alcanzando nuevos niveles de máximos.
“Las empresas tenemos que pasar a la acción y no esperar a que decidan por nosotras”