El uso del concepto zona gris para describir el espacio de sombras en que uno o varios estados o actores no estatales actúan subrepticiamente para perjudicar a otro Estado es bastante reciente. Se remonta a poco más de una década. Pero lo que describe no es, de hecho, ninguna novedad. Como apuntaron los historiadores del espionaje Rory Cormac y Richard J. Aldrich en el título de un artículo publicado en el 2018 en International Affairs , “the grey is the new black”. Las acciones en la zona gris descienden de lo que durante la guerra fría se denominaba operaciones encubiertas . Están hechas, en definitiva, con la misma materia con la que Graham Greene o John le Carré elaboraban los argumentos de sus novelas.