El avance de la inteligencia artificial y la robótica en la sanidad ha abierto nuevos horizontes en el diagnóstico y tratamiento asistencial, aunque la empatía y el trato humano siguen siendo insustituibles. La directora médica de HLA Vista Hermosa, Concha Giner, ha intervenido en 'Mediodía COPE Alicante' junto a Daniel Rodríguez para analizar el equilibrio entre la innovación tecnológica y la atención cercana al paciente. Durante la conversación, la especialista ha remarcado que "la tecnología importa, pero las personas marcan la diferencia". En el centro alicantino, el empleo de la tecnología médica avanzada es una realidad consolidada desde hace más de dos años. El hospital ha incorporado el robot Da Vinci hace justo un año y el sistema Cori para traumatología hace año y medio, herramientas que optimizan los procedimientos quirúrgicos. Según ha explicado la doctora, "un brazo mecanizado es más preciso que un brazo humano", pero la clave reside en el criterio profesional que guía cada intervención. Al reflexionar sobre lo que realmente hace bueno a un centro sanitario, la directiva ha destacado que un hospital debe concebirse como un lugar de acogida. En sus palabras, "un hospital no es un hotel, un hospital no es un edificio, un hospital es algo más", concebido para poner el talento médico al servicio del bienestar del paciente. Esta visión se fundamenta en tres pilares: el equipo humano, la tecnología de vanguardia y la investigación y formación continua. El componente humano se sitúa por encima de cualquier herramienta tecnológica, uniendo la humanidad en la asistencia con la capacitación científica. Respecto a la formación de jóvenes especialistas, Giner ha subrayado que "nos permite, además, trasladar nuestro conocimiento adquirido de años a las personas nuevas", garantizando el relevo generacional en la atención médica. La especialista ha recordado que el instrumental quirúrgico carece de valor sin un equipo cualificado que tome decisiones complejas. En este sentido, ha enfatizado que "no existen enfermedades, existen enfermos", por lo que cada caso exige un diagnóstico individualizado para determinar si conviene operar con robótica. Giner ha sido tajante al manifestar que "una máquina sin un ser humano detrás sirve para poco", insistiendo en la necesidad del pensamiento crítico del médico. El proceso de acompañamiento al paciente representa otro de los pilares prioritarios en la práctica clínica. La doctora ha detallado que acompañar significa ofrecer "cuidado, alivio, prevención, bienestar, escucha" y mantener tacto al comunicar noticias. Con esta labor, el centro busca que la persona "se convierta en partícipe y protagonista de su proceso de salud", reforzando la confianza y superando situaciones de salud complejas. Tras 60 años de trayectoria, el centro afronta el desafío de combinar su dilatada experiencia acumulada con la medicina del futuro. Este nuevo horizonte incluye la implantación de equipos multidisciplinares, técnicas asistenciales punteras y nuevas unidades asistenciales. "No miramos hacia atrás, sino que nos apoyamos en lo que hemos aprendido durante todo este tiempo", ha asegurado la responsable médica. El objetivo primordial de esta evolución es afianzar la confianza del paciente y consolidar la atención preventiva. La especialista ha concluido que el hospital ya no es únicamente un espacio para curar patologías, sino un entorno donde el usuario busca activamente conservar su bienestar, impulsado por la cercanía y el compromiso que avalan la historia de HLA Vista Hermosa.