El mercado de alquileres turísticos al margen de la vía hotelera convencional llegó a mover en el verano de 2024 más de 400.000 viviendas y más de dos millones de plazas , según la estadística experimental que desde hace unos años elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE) a partir de la información que obtiene de los principales portales de búsqueda de alojamiento turístico, como Booking y Airbnb. La última actualización difundida este lunes refleja, sin embargo, un importante desplome de la oferta en este segmento del mercado turístico, hasta el punto de que el número de viviendas que se anunciaron en las plataformas en noviembre de 2025 se quedó en 330.000, cuando llegó a haber más de 400.000 en el mercado; y el número de plazas ofrecidas a 1.625.000 cuando en el verano de 2024 llegaron a estar en 2.025.000. La contracción del mercado ha sido sustancial con respecto a hace seis meses -que es la regularidad con la que se publican estos datos-, ya que en mayo el número de viviendas que se anunciaban superaba las 380.000 y el número de plazas superaba el 1.927.000. Nunca antes se había registrado una reducción semejante de la oferta de alquileres turísticos.¿Qué ocurrió entre mayo y noviembre para que se haya desencadenado semejante desplome de la oferta? Principalmente la entrada en vigor del registro obligatorio de alquileres de corta duración, que ordena a todo aquel propietario que quiera poner su vivienda en el mercado a disponer de un número de registro de alquiler (NRA) y que establece unos requisitos que según el primer balance realizado por el Gobierno ha dejado fuera del mercado a 84.250 viviendas de las 400.000 solicitudes que se han tramitado.
La oferta de alojamientos turísticos se desploma y pierde 400.000 plazas tras las medidas de control del Gobierno