El problema de desigualdad en la ciencia hace décadas que ya no tiene nada que ver con un bloqueo a las mujeres en el acceso a la carrera investigadora. Tampoco es fruto de la monopolización de los laboratorios por parte del género masculino – una práctica superada en la mayoría de las disciplinas – y cada vez tiene menos de falta de conciliación gracias a las políticas implantadas en este sentido en los últimos años. Sin embargo, aún son miles las mujeres que abandonan la carrera científica a la mitad o aquellas que prefieren no progresar.
La inestabilidad de la ciencia alimenta la brecha de género: tres científicas canarias exponen la última frontera de la igualdad