El acceso a una energía eléctrica en tarifas que permitan la necesaria competitividad es una de las prioridades de las empresas. El pasado miércoles, el consejero de Industria, Mikel Jauregi, anunció que propondrá al Gobierno español revisar las “distorsiones” que encarecen la factura energética y que limitan la competitividad de la industria. Entre esas medidas figura la supresión del impuesto a la generación eléctrica, establecido actualmente en el 7% y que, por su extenso suelo de aplicación, impacta de lleno en el tejido empresarial.
“La industria se tiene que descarbonizar, pero sin perder competitividad”