Cada vez hay más evidencia de que la microbiota intestinal influye en enfermedades neurológicas como el Parkinson, el Alzheimer y la esclerosis múltiple (EM). En concreto, se sabe que diversos factores influyen en la aparición y progresión de la EM, incluyendo la susceptibilidad genética, los desencadenantes ambientales y, más recientemente, el microambiente intestinal.
La esclerosis múltiple quizá no empiece solo en el cerebro: así apunta un estudio al intestino y a las células Th17