El Alzhéimer es la causa más frecuente de demencia y afecta a más de 100.000 personas en Cataluña. La forma de abordar esta enfermedad está cambiando: los procesos biológicos asociados al Alzheimer pueden empezar años antes de que aparezcan los primeros síntomas. Uno de los avances son los biomarcadores en sangre, que pueden ayudar a precisar el diagnóstico cuando una persona presenta ya algún cambio cognitivo. Sin embargo, no son una prueba de cribado para toda la población. También se pone cada vez más el acento en la prevención. La hipertensión, la diabetes, el sedentarismo, el tabaquismo, el aislamiento social o la pérdida de audición no tratada son algunos de los factores de riesgo sobre los que se puede actuar. Y tambié hay que poner el foco en una figura imprescindible ya menudo poco visible: los cuidadores, las personas que cuidan cada día a los enfermos de Alzheimer. Begoña Vigiola Guerrero, una mujer de 70 años residente en Castelldefels, ha compartido en 'Migdia COPE Catalunya y Andorra' su experiencia como cuidadora de su marido, quien en cinco días cumple 81 años. El matrimonio convive desde hace seis años con la enfermedad de Alzheimer, una realidad a la que hacen frente miles de familias en Cataluña. La cuidadora ha rememorado cómo detectaron los primeros síntomas tras notar continuos olvidos en las conversaciones cotidianas. Ante la sospecha de que la situación no era habitual, acudió a la doctora de cabecera, quien derivó de inmediato el caso al neurólogo para certificar el diagnóstico. Respecto al día a día, Begoña Vigiola ha explicado que los horarios habituales de sueño o comidas se han visto alterados, optando por la calma antes que por imponer pautas rígidas. "Si no quiere seguir con una rutina, dormir de día y estar despierto viendo la tele en la noche, si eso le hace feliz, yo no soy quién como para esforzarlo ni molestarlo", ha señalado, antes de recalcar: "Tú estás cuidando a una persona, no hay que malhumorarlo ni ponerlo intranquilo, y uno, pues también tiene que estar en paz y tranquila". Entre sus principales conclusiones, la esposa ha destacado la importancia de no descuidar la salud física y mental de quien cuida. Por este motivo, compagina la atención doméstica con la práctica de natación, gimnasia y la realización de gestiones cotidianas fuera del hogar. Begoña ha agradecido que su marido sea una persona tranquila, lo que le permite mantener sus actividades y atender sus propias necesidades personales. Como conclusión fundamental para sobrellevar la enfermedad, ha sentenciado: "Siempre, por supuesto, en primera posición está él, pero también está la mía".