"Era uno de esos seres humanos que aparece cada mucho tiempo, un científico excepcional y una magnífica persona". Aunque el autor de estas palabras es el geógrafo de la Universidad de La Laguna (ULL), Pedro Dorta, cualquiera que hubiera tenido la fortuna de conocer al exdirector del Centro de Investigaciones Atmosféricas de Izaña, de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), estaría de acuerdo. Y es que la pérdida del físico atmosférico Emilio Cuevas, con tan solo 64 años de edad y debido a las complicaciones asociadas a una enfermedad neurodegenerativa, ha provocado un tsunami de tristeza y dolor entre quienes lo conocían, que admiten que la ciencia se queda huérfana tras la pérdida del que, para muchos, es el "padre canario de la meteorología".
La ciencia canaria llora la pérdida de Emilio Cuevas: "Era uno de esos seres humanos que aparece cada mucho tiempo"