Cada vez más corredores cambian las vacaciones tradicionales por una aventura de varios días en la montaña. No se trata de competir ni de acumular kilómetros, sino de descubrir una nueva forma de correr: más lenta, más libre y mucho más conectada con la naturaleza , y que aporta grandes beneficios a la salud de manera integral , tal y como apuntan las investigaciones científicas.