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Informe | El Villarreal se cansa del 'casi'

Informe | El Villarreal se cansa del 'casi'

El Villarreal CF se ha hartado del «casi». El conjunto de la Plana Baixa está iniciando un nuevo proceso en el que las buenas actuaciones del equipo todavía no se están traduciendo en los resultados que, por muchos momentos, merece. El Submarino ha aprendido a mirar de frente a los grandes, con atrevimiento, ambición y sin complejo alguno, pero todavía no a tumbarlos. El equipo de Iñigo Pérez mejora su imagen en estadios de prestigio como ha demostrado en el Metropolitano, Dortmund, el Bernabéu y Anfield, pero esa mejoría apenas se refleja en resultados. Compite, propone, crea ocasiones y exige hasta el final, pero la recompensa sigue siendo mínima. En cuatro visitas de máxima exigencia, solo sumó un punto de doce uniendo Liga y Champions: derrotas por la mínima ante el Borussia Dortmund (3-2), Real Madrid (1-0) y Liverpool (4-3), y un empate con el Atlético (2-2). El curso pasado encajó un 4-0 en Dortmund y un 3-0 en Leverkusen en la Champions. La mejoría es evidente, pero sigue pendiente lo esencial: ganar esos partidos. Del Metropolitano a Dormund. La primera advertencia llegó en agosto, en el Metropolitano. El Villarreal remontó el gol inicial del Atlético y se puso 1-2 con penaltis de Gerard y Mikautadze. Tenía una victoria de enorme valor, más aún tras la expulsión de Le Normand, pero Giuliano firmó el 2-2 en el 85. Un punto valioso por el escenario, insuficiente por el desenlace. La oportunidad ya se había escapado. Dortmund confirmó el avance. Donde el curso anterior había sido arrollado, el Submarino discutió el dominio al Borussia y le hizo sufrir. Mouriño respondió al autogol de Renato Veiga con el empate, pero el doblete de Guirassy al final castigó los desajustes amarillos. Un autogol suyo puso el 3-2 ya en el descuento y aún se rozó el empate. El Villarreal se marchó sin puntos, pero con argumentos. Sin premio ante Madrid y Liverpool. En el Bernabéu quedó claro que la mejoría no era episódica. El Villarreal sostuvo un duelo equilibrado con el Madrid y cayó por un solitario gol de Yan Diomande en la segunda mitad. Con uno más por la expulsión de Vinicius, apretó hasta el final sin hallar el empate. El 1-0 dejó la sensación de que había hecho méritos para puntuar. Anfield dejó la ocasión más dolorosa. El Villarreal se puso 0-2 antes de la media hora con goles de Mikautadze y Sergi Cardona. Había silenciado por momentos al Liverpool. Pero los ingleses empataron antes del descanso, completaron la remontada y llegaron al 4-2. Oluwaseyi recortó al final, sin evitar el 4-3. El Submarino pasó de acariciar un golpe de autoridad europeo a lamentar otra derrota. El aviso de un capitán. Por eso, las palabras de Santi Comesaña tras la derrota en Liverpool van más allá de una reacción en caliente. Uno de los capitanes rechazó el consuelo de haber estado cerca de un rival ilustre: «Estamos de casi en casi, pero no puntuamos». No discutió el progreso futbolístico, sino el conformismo que puede esconderse detrás. «No nos podemos quedar en que es Anfield», dijo. El gallego recordó el Metropolitano, el Bernabéu y Dortmund para subrayar que la ocasión perdida se repite. «Siempre estamos a un pasito de todo esto. En Dortmund también juegas muy bien y estás a un paso, pero hay que dar ese paso ya», exigió. El mensaje apunta al salto competitivo pendiente: dejar de valorar cómo juega el Villarreal frente a los mejores y empezar a exigir victorias. Comesaña asumió errores en primera persona, como la pérdida que propició el cuarto gol local: «Yo cometo un error que no debo cometer». También puso el foco en los altibajos anímicos que aparecen al recibir goles. «Da igual el equipo que sea, da igual el estadio que sea: no podemos encajar cuatro goles», sentenció. De competir a ganar y toca Mestalla. La autocrítica encaja con el nuevo proyecto de Iñigo Pérez. El Villarreal muestra más atrevimiento para presionar arriba, asociarse y atacar en campos que imponen respeto. Ya no viaja con la única expectativa de resistir. Sin embargo, el crecimiento requiere más oficio para administrar ventajas, contundencia defensiva y estabilidad emocional cuando el encuentro cambia de dirección. «No podemos ser conformistas, porque si no nunca, vamos a dar ese paso», insistió Comesaña, que pidió «convertir la decepción en un punto de inflexión». El siguiente examen será este sábado, en el derbi de la Comunitat Valenciana ante el Valencia en Mestalla (18.30 horas). Otro estadio con historia, donde el Villarreal debe saber competir y comenzar a dejar atrás el «casi».