El preparador alemán transforma un AMG G 63 en el Brabus 800, dotado de motor V8 de 800 CV y capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en poco más de 4 segundos
El preparador alemán transforma un AMG G 63 en el Brabus 800, dotado de motor V8 de 800 CV y capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en poco más de 4 segundos