Una presión arterial elevada puede no dar síntomas, pese a ser una de las principales causas de ictus e infarto de miocardio; por eso, es fundamental mantenerla a raya, especialmente entre la población sénior
Una presión arterial elevada puede no dar síntomas, pese a ser una de las principales causas de ictus e infarto de miocardio; por eso, es fundamental mantenerla a raya, especialmente entre la población sénior