Salir del hospital después de sufrir un infarto suele vivirse como una victoria. La fase más crítica ha quedado atrás, las pruebas muestran una evolución favorable y el paciente regresa a casa con la sensación de haber superado el peor momento. Sin embargo, para los especialistas en cardiología, el alta hospitalaria no representa el final del proceso, sino el comienzo de una etapa tan importante como la que se ha desarrollado entre las paredes del hospital.
El reto de cuidar al paciente en casa después de un infarto