Hacer una película es la cosa más fácil del mundo. Basta con tener una idea, y ¿quién no tiene, al menos, una idea? A partir de ahí, ya todo es pan comido. Hay que desarrollar esa idea en un guion bien construido, con sus personajes, sus situaciones y sus intenciones, y una vez que tienes un guion hecho, solo has de encontrar eso que se llama 'la producción', es decir, a aquellos que te van a proporcionar todo lo necesario para convertir el guion en película. Suele ser beneficioso tener ya apalabrado antes algún actor o actriz de renombre para convencer 'al dinero' de que venga a tu futura película; 'el dinero' no es tonto y considera que el público... Ver Más
El que no hace una película es porque no quiere