A veces la vida puede no ser sencilla, pero todavía lo es menos para alguien que lleva años fuera de circulación, como es el caso de los presos. La Llar Pere Casaldàliga, en Manresa, acompaña a personas privadas de libertad en el proceso de regreso progresivo a la vida en sociedad durante sus permisos penitenciarios. Seguir leyendo....
El piso de Manresa donde los presos aprenden a volver a vivir en libertad