Con el FCAS en punto muerto por culpa de la disputa entre Francia y Alemania, cada vez más miradas en España ponen sus ojos sobre el otro gran programa de un caza de sexta generación: el GCAP, integrado por la aeronave Tempest. El dilema es que esta segunda iniciativa, que está siendo desarrollada por Reino Unido, Italia y Japón, está afrontando sus primeros sobrecostes. Esta semana, el Congreso italiano ha autorizado un gasto extra al ministro de Defensa, Guido Crosetto, para el programa aéreo que ya ha triplicado su presupuesto: de 6.000 millones de euros previstos en 2021 a más 18.700 millones cinco años después.
El otro caza europeo al que podía aspirar España empieza a acumular sobrecostes: Italia ha triplicado el gasto previsto del Tempest en cinco años