Un, dos y tres. Tres excelentes intervenciones tuvo que dibujar Radu durante la primera parte, todas ellas a disparos lejanos cargados de veneno. El portero rumano fue el mejor del Celta, lo que no habla nada bien del equipo gallego. Al conjunto que dirige Giráldez le está costando subir el telón de la temporada. Su fútbol, preciso y efectivo el curso pasado, se ha vuelto torpón e inocuo. Los actores vigueses se trastabillan con el balón. Ante el Omonia, un rival teóricamente inferior, abusaron de la pelota pero apenas crearon peligro.Por contra, los chipriotas, sin complicarse la vida, decidieron buscar fortuna desde fuera del área. Ewandro abrió la veda con un elegante zurdazo dirigido a la escuadra y despejado por Radu. Contagiados, Duverne y Andreou lo intentaron igualmente, y también se encontraron con la manopla del cancerbero azul.Omonia Nicosia 0 Fabiano; Duverne, Balkovec, Satka, Coulibaly; Maric, Andreou, Tankovic (Brouwers, m. 63), Ewandro; Montnor y Diony (Kakoulli, m. 74). Celta 0 Radu; Javi Rodríguez, Starfelt, Marcos Alonso, Álvaro Núñez (Borja Iglesias. m. 77); Burcio (Hugo Álvarez, m. 71), Román, Carreira, Driouech (Hugo González, m. 56); Durán (Febas, m. 71) y Jutglà (Swedberg, m. 56). Goles: 1-0. M. 88, Balkovec. Árbitro: Balazs Berke (Hungría). El Celta sacaba con cierta soltura el balón, pero las ideas se apagaban apenas atravesaban el medio campo. El juego no fluía lo suficiente como para crear ocasiones claras de gol así que, imitando al rival, optaron por lanzamientos de media distancia. Ni eso les salió. Los defensa del Omonia, siempre atentos, taponaron una y otra vez esos golpeos ejecutados sin mucha fe.Tras el descanso, el panorama apenas cambió. Los de Nicosia no fueron capaces siquiera de inquietar a Radu. Y los de Vigo siguieron con el fútbol soso e inoperante. Aún así, en un fugaz destello de lucidez, Durán culminó una buena jugada colectiva. Pero Swedberg estaba en fuera de juego y el gol fue anulado.Y cuando el partido expiraba apareció Balkovec, armó la pierna izquierda y descerrajó un latigazo, por supuesto desde fuera del áea. Y esta vez, la pelota rebasó a Radu y se coló por la escuadra derecha.
El Omonia noquea al Celta sin necesidad de pisar el área