El encuentro anual de los principales banqueros centrales llega este año marcado por una preocupación distinta a la de los últimos ejercicios. La inflación sigue siendo un riesgo, pero los mercados miran ahora con creciente inquietud hacia la deuda pública, el mercado de bonos y el coste estructural del dinero.
El nuevo precio del dinero se decide en Jackson Hole