Una mutación genética que ayuda a animales como los yaks y los antílopes tibetanos a sobrevivir a grandes altitudes podría ser la clave para reparar el daño nervioso en afecciones como la parálisis cerebral y la esclerosis múltiple (EM), según expertos de la Universidad Jiao Tong de Shanghái (China).
El 'gen de altura' de los yaks que podría ayudar a reparar el daño en la esclerosis múltiple