l Final del Verano lo marcaba en nuestros veranos azules infantiles, adolescentes, la sintonía de la serie que nos había tenido atrapadas a la hora de la merendilla en casa de la abuela. Chanquete ya no estaría más en su barco oteando la vida de unos personajes que se habían hecho ya de nuestra pandilla estival. Retrataron la España de principios de los ochenta desde la verdad. Si aún conserváis una Bea, Desi, Javi, Quique, Piraña o un Tito en vuestras vidas, cuidadles, son tu gente, esa que ya no va a desaparecer por muchas otras series de Netflix que te seduzcan con argumentos nuevos. Nada les igualará. Y si tienes una pintora como Julia de consejera, joyita de madrina a la que seguir queriendo.
El final del verano