Cuando Jesús llamó a sus primeros discípulos y los invitó a seguirlo, les dijo que contaba con ellos para ser «pescadores de hombres». Necesitaba un entorno para su misión: apóstoles, discípulos, amigos... todos eran importantes y ya desde el principio Jesús les muestra el protocolo que deberán seguir: había muchas personas sumergidas en el sufrimiento, miedo, injusticias, privaciones y muerte y estar atentos a estas personas era tarea difícil teniendo en cuenta que el Sanedrín y su entorno, los escribas, los fariseos, los herodianos... tenían mucho peso en la sociedad.
El entorno y el protocolo