Tengo 56 años: sigo haciendo cosas y cosas diferentes. Hay que moverse siempre a cualquier edad y a veces con movimientos no habituales, como en el yoga. Nací en Sydney. Quiero llevar la esperanza de la ciencia a todos y, ante todo, a los más débiles. Participo en el congreso internacional de fisioterapia en Barcelona. (Foto: Catherine Leo)