Un estudio realizado con más de 11.000 adolescentes revela que el consumo de cannabis está relacionado con un menor progreso en la memoria, la concentración y la velocidad de pensamiento, así como con un deterioro progresivo de la memoria durante años clave del desarrollo cerebral, según investigadores de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos).
El consumo de cannabis en la adolescencia "estanca" el desarrollo de la memoria y la agilidad mental