Aragón se ha convertido en uno de los territorios con mayor atractivo para el desarrollo del biogás y el biometano. La elevada actividad ganadera y agroalimentaria, especialmente purines porcinos y estiércoles, proporciona una materia prima abundante para producir este gas renovable que puede sustituir al suministro de origen fósil y contaminante en determinados usos industriales y energéticos, una oportunidad para diversificar el suministro, reducir la dependencia exterior y dar una salida a los residuos orgánicos. El interés inversor se ha traducido en una larga relación de iniciativas, aunque el despliegue real de esta tecnología continúa muy lejos de las expectativas en parte por el atasco administrativo.
El biogás busca su sitio en Aragón: 90 proyectos, atasco administrativo y el reto de evitar una burbuja energética