La medicina veterinaria ha entrado en una nueva era de innovación y tecnología que permite salvar la vida de mascotas que hasta hace poco tenían opciones muy limitadas. Así lo ha explicado el prestigioso veterinario Alexis Santana, uno de los mayores expertos europeos en operaciones avanzadas de corazón para perros y gatos, en una entrevista con José Ángel Cuadrado, director de 'Lo que viene'. Santana, cuyo centro neurálgico se encuentra en Canarias, ha convertido procedimientos que antes eran "anecdóticos" en el "día a día", gracias a la aplicación de técnicas mínimamente invasivas. La clave de su éxito reside en un cambio de paradigma. "Intentamos que las intervenciones no sean a corazón abierto, sino a corazón cerrado que es mucho más seguro", afirma Santana. Su trabajo se ha centrado en adaptar los avances de la medicina humana al mundo animal, un reto mayúsculo considerando las diferencias de tamaño. El especialista se ha enfrentado a la operación de pacientes de 850 gramos, lo que exige una precisión y unos materiales radicalmente distintos a los humanos. Los materiales que se usan en humanos "no sirven en perros, porque son muy grandes", por lo que su equipo debe utilizar "materiales mucho más pequeñitos, mucho más flexibles y, por supuesto, con una sutileza muchísimo mayor". Una de sus imágenes más impactantes es la de un paciente cuyo corazón "era del tamaño de una moneda de un euro", un caso que ilustra la increíble dificultad de estos procedimientos para cerrar orificios de apenas 0,05 milímetros. Aunque ha operado a cientos de animales, Santana recuerda una intervención como la más compleja de su carrera: el primer caso de éxito a nivel mundial de extracción de filaria en un hurón. La filaria es un gusano transmitido por mosquitos que en Canarias es endémico. Los intentos previos en otros lugares, como en universidades de Estados Unidos, habían fracasado sistemáticamente. El corazón del hurón "era más pequeño aún" y el abordaje, "extremadamente complicado". El veterinario explica que estos animales tienen "unas venas muy pequeñitas que se colapsan enseguida" y tan poco volumen de sangre que "una pérdida de un par de gotas puede ser una hemorragia enorme". Por todo ello, Santana lo tiene claro: "Sin duda fue el caso más complicado dentro de lo que yo tengo en mi cabeza ahora mismo, que son muchos años también operando, a los que me he enfrentado". El prestigio de Santana ha traspasado fronteras. Su clínica en Gran Canaria se ha convertido en un centro de peregrinaje para dueños de mascotas de todo el mundo. "Semanalmente puedo estar respondiendo, junto con mi equipo, unos 50 o 60 correos electrónicos a la semana de pacientes de todo el mundo", relata. Ha atendido a familias llegadas desde México o Uzbekistán, atraídas por técnicas pioneras como la cirugía de válvula mitral. Esta cirugía se aplica a una patología que afecta al 80% de los perros de más de 12 años y que, en fases graves, les causaba la muerte por edema pulmonar. Ahora, el pronóstico es otro. "Nosotros operamos un día, la cirugía dura una hora más o menos, se queda 2 o 3 días hospitalizado, y al cuarto día está cogiendo un avión y se está volviendo para casa", detalla el experto. Santana también ofrece consejos prácticos para los dueños. Con la llegada del calor, advierte que los animales con problemas cardíacos tienen "menos tolerancia a esos aumentos de temperatura" y pueden sufrir un golpe de calor en cuestión de minutos. La diferencia entre un simple jadeo y una urgencia médica es muy sutil. Además, destaca que los gatos son "el gran problema de los veterinarios, porque esconden muchísimos síntomas", y las familias suelen darse cuenta cuando ya es tarde. Los perros, en cambio, muestran antes su malestar. Para ambos, hay un indicador clave que cualquier dueño puede vigilar: la frecuencia respiratoria nocturna. "Tiene que respirar por debajo, tanto perros como gatos, por debajo de 40" respiraciones por minuto. Por encima de 50, es necesario acudir al veterinario. Finalmente, el especialista señala que "todas las razas puras tienen su mayor predisposición a tener cierto tipo de problemas cardíacos" debido a la cría selectiva. Por el contrario, "un perro mestizo es el que menos posibilidades tiene de tener un problema cardíaco", una afirmación que también extiende a los gatos mestizos o comunes europeos.
El ángel de la guarda de las mascotas: o cómo operar, a vida o muerte, el corazón de un perro que tiene el tamaño de una moneda de un euro