La Isla de las Tentaciones cerraba este enero su novena temporada con casi 1,3 millones de espectadores enganchados a las historias de Darío y Almudena o Mayeli y su embarazo. La cadena ha confirmado ya el inicio de las grabaciones de la décima temporada, con una distancia de tan solo seis meses entre una y otra. Así las cosas, la propia audiencia ha permitido llevar los límites un poco más allá, “con escenas explícitas o situaciones que, probablemente, hace 20 años no se habrían visto en pantalla”, detalla Elena Neira, profesora colaboradora de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).
El algoritmo del morbo: realities, fenómenos virales y la salud mental en juego